sábado, 10 de octubre de 2026

Quince años después: hacia dónde ha evolucionado este blog

La primera entrada de este blog se publicó el 3 de junio de 2012. Pero su origen es anterior. En 2011 escribí un ensayo titulado "La Era de la Información: ¿Ilustración o Ignorancia?", donde intentaba precisar qué significa vivir en una época saturada de datos. Ese ensayo se publicó después en el blog, en diciembre de 2016, y sigue siendo, en cierto modo, el manifiesto fundacional de todo lo que ha venido después.

Quince años más tarde, mi trabajo ha evolucionado hacia territorios que, a primera vista, parecen muy alejados de las matemáticas y la estadística. Pero no lo están.


Los años del blog

Cuando creé este blog en 2012, no pedí permiso a nadie. No seguí las mejores prácticas de los gurús de la educación a distancia. Inventé las mías, con aciertos y con fallos.

En aquel entonces, la Universidad Nacional Abierta tenía pocos blogs docentes, y la mayoría eran repositorios de anuncios sin arquitectura de información, sin diseño pensado para el estudiante, sin herramientas interactivas. Este blog quiso ser otra cosa: una plataforma donde el estudiante no solo encontrara información, sino también instrumentos para estudiar. Autoevaluaciones en línea. Consulta de objetivos logrados. Visualizaciones. Material complementario.

Eventualmente, el blog llegó a ser una referencia en la UNA a nivel nacional. No porque yo lo promocionara, sino porque los estudiantes lo encontraban útil y lo compartían. En esos tiempos, las búsquedas de Google eran el principal motor de trafico de los sitios web, y la utilidad de este blog fue validada por Google- aún todavia, a pesar de que no he publicado ninguna entrada aquí en años, este sitio sigue recibiendo clics desde la busqueda de Google, lo cual hoy es un testimonio de su valor. Ese tipo de crecimiento - el que viene del uso real, no del marketing - es el único que me ha interesado siempre.

La salida

En 2020, tras la declaración de la pandemia, tomé una decisión personal: retirarme de la universidad antes de esperar la jubilación.

No fue una decisión impulsiva. Fue una decisión coherente con el momento. La UNA, que había sido pionera en educación a distancia en Venezuela, se había estancado en un modelo industrializado y centralizado que no dialogaba con las posibilidades reales de la tecnología contemporánea. Y el contexto económico del país hacía insostenible el ejercicio docente: se nos pedía corregir trabajos de Matemáticas I y II por un salario que no alcanzaba para vivir.

No me iba a calar eso. Preferí salir antes de que la frustración se convirtiera en resentimiento.


La misma obsesión, otro dominio (¿realmente otro dominio?)

Durante casi toda mi vida he estado fascinado por una pregunta que aparece en matemáticas, en filosofía, en informática y en prácticamente cualquier disciplina seria: ¿existe un lenguaje formal con el que podamos representar y computar la realidad?

En matemáticas, esa pregunta me llevó a la estadística computacional, al machine learning, a la teoría de la información. En educación a distancia, me llevó a construir herramientas interactivas con JavaScript y R. Y hace unos años, me llevó a un texto que había estado en la biblioteca de mi casa desde que era niño, esperando ser leído: el I Ching, el Libro de las Mutaciones.

El I Ching es, entre otras cosas, un sistema binario de representación. Sus 64 hexagramas son combinaciones de seis líneas Yin o Yang. Es, en cierto sentido, el primer protocolo de información descentralizado y binario de la historia. Y esa idea - el I Ching como lenguaje formal, como sistema de cómputo de la realidad - es la que me ha tenido ocupado los últimos años.


El nuevo proyecto: El I Chingón

Ese trabajo ha tomado la forma de un proyecto independiente, que he llamado El I Chingón (elichingon.com). El nombre es un juego de palabras entre el I Ching (el libro oracular chino) y el término mexicano "chingón" (competente, sobresaliente). Y es, también, una declaración de intenciones: el I Ching tratado con rigor analítico, sin misticismo, con privacidad radical.


El proyecto incluye:

- Una aplicación web de consulta oracular que utiliza entropía cinestésica (el movimiento del usuario sobre la pantalla) para generar el hexagrama, y un modelo de lenguaje constreñido para interpretarlo. Sin login, sin rastreo, sin recolección de datos personales.

- Un repositorio de textos canónicos del I Ching en tres idiomas (español, inglés, alemán).

- Una serie de artículos que exploran las conexiones del I Ching con la ciencia, la filosofía, la música, la ópera de Pekín, el azar, y las matemáticas.

- Un libro blanco técnico (whitepaper) que describe el protocolo CSHC (Constrained Stochastic Hermeneutical Computing), el marco conceptual que sostiene la app.


Por qué este blog sigue vivo

Este blog no muere- ¿para qué matarlo?. Sigue siendo el archivo de su época, y sigue siendo útil para quienes buscan materiales de matemáticas y estadística de la UNA. Pero a partir de ahora, mi trabajo activo se publica en el nuevo sitio.

Si has llegado aquí buscando materiales de matemáticas, sigue encontrándolos aquí. Si te interesa la evolución de esas ideas hacia otros dominios - la filosofía, la informática, el I Ching, la inteligencia artificial -, te invito a visitar https://elichingon.com


Gracias por leer. Gracias por acompañar este blog durante todos estos años. Y nos vemos en el siguiente capítulo.


1 comentario:

  1. Estan cordialmente invitados a probar el app de consulta oracular en https://elichingon.com/consulta-iching/

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